Espacio abierto destinado a
"Notas y Comentarios" que los miembros y colaboradores de la Sección
Cometas quieran publicar y compartir
- El Prof. Ignacio Ferrin nos informa: El cometa
45P va a tener un acercamiento a la Tierra este 15 de
Agosto del 2011. En ese momento el cometa estara en
declinación -70 grados con Delta=0.06 AU. Es interesante notar que el cometa
se encendera 70+-10 dias antes del perihelio. Como el
perihelio ocurrira el 29 de Septiembre del 2011, esto
significa que 70 dias antes corresponde a Julio 20+-10
dias, o sea, en estos dias. Pero en esas fechas rondara
la magnitud 19-20 asi que puede no ser facil localizarlo.
Es de gran importancia tratar de determinar su punto de
encendido con buena precision, pues el cometa esta
envejeciendo muy rapidamente y esta evolucion podra
detectarse en el punto de encendido. Para ello puede
que se necesiten varias apariciones. En el punto de encendido el objeto estara en declinacion
-22 grados y moviendose rapido al sur hacia su encuentro
con la Tierra, lo cual implica que los observadores del
sur estan favorecidos.
He calculado la cantidad de agua que pierde el cometa
por orbita y es mucha. Parece que pierde unos 13 metros
por aparicion. Como su radio es de solo 430 m, entonces
desaparecera completamente en 33 orbitas. Por favor haga un esfuerzo de observar este cometa
tan pronto como sea posible, y por tanto tiempo como
pueda. Cuando este cerca de la Tierra su extension en
el cielo sera amplia, lo cual implica que hay que usar
aperturas fotometricas grandes para capturar todo el
flujo de la coma.
- Los nuevos hallazgos del NEOWISE, el cazador infrarrojo de asteroides y cometas de la NASA, muestra que el cometa Hartley 2 deja un rastro o sendero de guijarros, compuesto fundamentalmente de granos tan grandes como una pelota de golf.
Anteriormente, la misión EPOXI de la NASA que sobrevoló el cometa el 4 de noviembre de 2010, encontró una corriente de partículas de hielo esponjoso del tamaño entre una pelota de golf y una de baloncesto. NEOWISE muestra ahora que estas bolas de hielo del tamaño de una pelotita de golf sobreviven mucho más lejos del cometa de lo que se pensaba inicialmente y terminan formando una pista de escombros. Las observaciones muestran también que el cometa sigue eyectando gas -dióxido de carbono- muy activamente a una distancia de 2,3 unidades astronómicas del Sol; a pesar de que actualmente está mucho más lejano del Sol que cuando la misión EPOXI detectó dichos chorros o jets de dióxido de carbono.
"Nos sorprendió que el dióxido de carbono esta jugando un papel tan significativo en la actividad del cometa Hartley 2 cuando está lejos del Sol", dijo James Bauer, el autor principal del documento recientemente publicado en la revista Astrophysical Journal.
- Cometa 27P/Crommelin
Este cometa es periódico del tipo Halley y tiene una larga e interesante historia de descubiertos y redescubiertos en varias oportunidades durante los siglos 19 y 20;
antes de que se lo identificara en 1929 por el astrónomo británico Andrew Crommelin como un mismo cometa y con un periodo orbital de 28 años.
Durante un tiempo fue conocido por el nombre "Pons-Coggia-Winnecke-Forbes", posteriormente la Unión Astronómica Internacional en 1948 cambió su nombre por el de Crommelin, en su honor.
Desde entonces ha regresado en 1956 y en 1984; en ese último retorno, fue utilizado como cometa "de prueba y calibración" para la campaña de la Internacional Halley Watch - IHW (famosa campaña de observación del Halley de 1986), que fue seguido muy ampliamente al llegar a la magnitud 8 en el período de su paso por el perihelio.
Durante el presente retorno el P/Crommelin fue recuperado en forma independiente por varios observadores en mayo de 2011.
Un brillante cometa para Febrero de 2013.
Se trata del C/2011 L4 (PANSTARRS) se muestra la órbita y su curva de luz que marca un máximo (mag 1) para Febrero de 2013, falta mucho aún para ir programando su observación que será algo dificultosa. Los datos provisionales para el 6 de Febrero de 2013 son: Ditancia Sol-Cometa: 0,3376 UA. y distancia Tierra-Cometa: 1,0141 UA.

Nevada sobre el Hartley 2
La NASA publica una alerta espacial: Tenga cuidado con el cometa Hartley 2, está experimentando una significativa tempestad de nieve inviernal.
La nave Impacto Profundo (Misión EPOXI) fotografió una inesperada tempestad cuando sobrevoló el núcleo del cometa este 4 de noviembre a una distancia de tan solo 700 kilómetros. Al principio, los investigadores notaron los jets (chorros) hiperactivos del cometa. El núcleo helado estaba tachonado de ellos, ostentoso arrojaba dióxido de carbono por docenas de sitios. Sin embargo luedo de una mirada más atenta, reveló una maravilla incluso mayor a éstos geisers. Alrededor del cometa salieron a relucir pedazos de hielo, " bolas de nieve", algunas de ellas tan grandes como un baloncesto o de futbol. Era una nube de partículas heladas que rodeaban el núcleo activo del cometa.

“Nunca antes hemos visto algo similar” dijo el Profesor Mike A'Hearn, investigador principal de la Universidad de Maryland y de la misión EPOXI. “Nos tomó realmente por sorpresa.”
Antes de este vuelo rasante al Hartley 2 y en oportunidad de las anteriores visitas a los núcleos del Halley, Borrelly, Wild 2 y Tempel 1 ninguna sonda se vió rodeada por “nieve del cometa”. El núcleo del Tempel 1 fue sobrevolado también por esta sonda Impacto Profundo. Fueron estas mismas cámaras de alta resolución y alto rango dinámico que han registrado los pedazos de nieve arremolinarse en torno del Hartley 2, sin embargo, no detectaron cosa similar alrededor del Tempel 1.
“Esto es un nuevo fenómeno,” dice Jessica Sunshine miembro del equipo de ciencias de la Universidad de Maryland. El “cometa Hartley 2 no es como los otros cometas que hemos visitado.”
La “tempestad de nieve” ocupa un volumen esférico que está centrado sobre el eje de giro rotacional del Hartley 2. El núcleo de apariencia de una pesa de gimnasia, mide solamente 2 kilómetros de un extremo al otro, es minúsculo comparado al enjambre de hielo circundante visto. “La nube de hielo que se observó es de unos 10 kilómetros de ancho, y posiblemente mucho más grande que eso,” dice A'Hearn. “Todavía no sabemos con seguridad lo grande es.”
Los datos recogidos por el espectrómetro infrarrojo a bordo muestran que sin lugar a dudas que las partículas están hechas de H2O congelado, es decir, hielo de agua. Los pedazos consisten en granos de hielo del tamaño de 1 micrón pegados libremente entre si para formar grupos que alcanzan de unos escasos centímetros a unos 10 centímetros aproximadamente.

Este diagrama compara los espectros infrarrojos de las partículas que rodean el cometa Hartley 2 (cruces negras) a los espectros de los granos puros del hielo de agua en el laboratorio (líneas púrpuras). Los granos micrométricos proporcionan la clave. Qué significa esto? que las bolas de nieve del Hartley 2 se hacen de pequeños pedacitos de H20.
“Si usted sostuvo una en su mano podrá machacarla fácilmente,” dice Sunshine. “Estas bolas de nieve del cometa son muy frágiles, similares en densidad y consistencia a la nieve de alta-montaña en la Tierra.”
Incluso una bola de nieve mullida puede causar problemas, sin embargo, si le golpea a unos 12 km/s (27.000 mph). Un impacto con una de éstos pedazos helados hubiera podido dañar la nave espacial y desviar su trayectoria y orientación, con la incapacidad de señalar las antenas hacia la Tierra para transmitir datos o para pedir ayuda. Los controladores de la misión nunca hubiesen conocido qué salió mal.
“Afortunadamente, estábamos fuera de la situación de un daño,” nota A'Hearn. “La nube de la nieve no parece extenderse hacia fuera por fuera de la distancia del encuentro, de los 700 kilómetros. La luz del Sol sublima estos "pedazos helados" antes de que puedan conseguir estar ya lejanos del núcleo.”
"La fuente de la nieve cometaria puede ser muy bien los mismos jets activos y chillones que vimos primero".
El proceso comienza con la presencia de hielo seco en la corteza del cometa. El hielo seco es el CO2 sólido, uno de las sustancias más abundantes del Hartley 2. ¡Cuando el calor del sol alcanza un bolsón de hielo seco - puf ! - transforma inmediatamente de sólido a vapor, formando un jet dondequiera que la topografía local lo permita. Al parecer, estos jets del CO2 están llevando pedazos del hielo de agua (nieve) de paseo.
El concepto artístico de la superficie del cometa demuestra cómo los jets del CO2 arrastran el hielo de agua fuera de núcleo, produciendo una “tempestad de nieve cometaria”.
Porque la nieve es conducida por los jets, “es cómo estar nevando para arriba, y no hacia abajo,” acota Peter Schultz de la Universidad de Brown.
Es irónico, el volar sobre el Hartley 2 pudo ser más peligroso que aterrizar en él. Los pedazos helados se están moviendo lejos de la superficie del cometa en algunos pocos metros por segundo (5 a 10 m/hora). Los planificadores de las futuras misiones a los cometas activos, como Hartley 2, deberán considerar seguramente este punto por lograr la futura meta.
Las tempestades de nieve que muestra el cometa podía ser apenas la primera de muchos descubrimientos a sobrevenir. A'Hearn y Sunshine dicen que el equipo de investigación está comenzando solamente a analizar gigabytes de los datos emitidos detrás del encuentro, y los nuevos resultados podrían ser alcanzados en las próximas semanas o meses.
Fuente: Science@NASA | Autor: Dr. Tony Phillips - Traducción y adaptación del texto original: Luis Mansilla
Comparando los tamaños de los núcleo cometarios visitas por diversas sondas espaciales.
9P/Tempel = 7,56 Km.; 19P/Borrelly = 8,69 Km.; 81P/Wild2 = 5,47 Km.; 1P/Halley=14,96 Km.y 103P/Hartley 2 = 2,01Km. (1 milla terrestre = 1609 metros) .
Los materiales inalterados preservados en estos pequeños cuerpos resultan esenciales para conocer nuestros orígenes. Por Josep M. Trigo Rodríguez - 09/11/2010.
La sonda Deep Impact que en su día visitó el cometa 9P/Tempel, acaba de acercarse a unos 700 kilómetros de distancia del 103P/Hartley 2, el cometa más pequeño visitado hasta la fecha por una sonda espacial. La fascinación que muchos científicos compartimos por estos astros esquivos nace directamente del hecho de ser objetos esencialmente inalterados desde su formación, hasta el punto de permitir la datación isotópica (que indica la antigüedad) de nuestro sistema planetario en 4.565 millones de años. Por aquel entonces todos los planetas, sus satélites y los pequeños cuerpos que denominamos asteroides y cometas se formaban a partir de la agregación de pequeñas partículas sólidas. La diferenciación química experimentada por los planetas hace que los materiales primigenios preservados en estos pequeños cuerpos resulten esenciales para responder infinidad de preguntas sobre nuestros orígenes. No resulta extraño, pues, que pequeños asteroides y cometas estén en el punto de mira de las tres principales agencias espaciales que destinan fondos a la investigación de nuestro sistema planetario: ESA , NASA y JAXA .


El núcleo del cometa 103P/Hartley 2, de unos dos kilómetros de longitud, captado por la sonda
Deep Impact desde 700 kilómetros de distancia el pasado 4 de noviembre.
40.000 toneladas de material interplanetario llegan a la atmósfera terrestre cada año
La composición media de la Tierra y, en particular, el cociente de isótopos de oxígeno retenido en sus minerales indican que sus bloques constitutivos se consolidaron a partir de materiales procesados a alta temperatura por su proximidad al Sol. Tales materiales, próximos a unos raros meteoritos conocidos como condritas de enstatita, no albergarían apenas trazas de agua ni de materia orgánica en su composición. Por ello, tales progenitores serían incapaces de explicar la riqueza en agua y volátiles de la corteza y el manto terrestre. Para explicar la abundancia en agua y materia orgánica de la Tierra se requieren otras fuentes de enriquecimiento tardío. Muchos estamos convencidos de que los materiales que buscamos, ricos en agua y materia orgánica, son los que forman parte de los objetos consolidados en la región exterior del Cinturón Principal de asteroides y en otra región más allá de Neptuno denominada el Cinturón de Kuiper. Objetos como el cometa 103P/Hartley 2 se formaron en regiones suficientemente alejadas del Sol como para que pudiesen agregar cantidades significativas de materia orgánica, agua, metanol, amoniaco, monóxido de carbono y otros volátiles en su interior.
Un acontecimiento marcaría la evolución de los inicialmente áridos planetas rocosos. Diversos expertos en dinámica planetaria han mostrado que la actual estabilidad gravitatoria de los planetas gigantes se alcanzó hace unos 4.000 millones de años. En esencia, por aquel entonces Júpiter y Saturno migraron hacia el Sol con consecuencias transcendentales para nuestro planeta. Ese proceso de migración de los planetas gigantes produjo un impulso gravitatorio y desestabilización general de los cuerpos helados presentes en la región externa del cinturón principal. Todo ello conllevó que buena parte de esos objetos fuesen dispersados hacia regiones interiores del sistema en donde podrían colisionar con los planetas terrestres. Diversas líneas de evidencia muestran que esas fases remotas de la evolución de nuestro planeta estuvieron marcadas por impactos. La Luna, Mercurio o Marte, al carecer de atmósfera y de tectónica de placas, han preservado grandes cráteres que han sido mayoritariamente datados en aquel remoto período. La labor de recolección in situ de los astronautas de las misiones Apolo de 382 kilogramos de rocas lunares resultó esencial en esa datación.
Por otra parte, los gases emanados del manto superior de la Tierra contienen firmas isotópicas características de asteroides condríticos; por ejemplo, un cociente de Osmio que apoya la noción que las capas externas de la Tierra fueron enriquecidas con materiales procedentes de objetos no diferenciados. También hay preguntas todavía sin una respuesta clara. Aunque el cociente de hidrógeno pesado, denominado deuterio, contenido en el agua de los océanos no coincide con el determinado en algunos cometas de periodo largo como el 1P/Halley, posiblemente próximas misiones a objetos helados del cinturón principal podrían revelar que la población de objetos que trajo el agua a la Tierra pudo tener abundancias diferentes. Esta última década se han descubierto objetos de transición, con órbitas asteroidales pero comportamiento cometario, en la región externa del cinturón, como el 176P/Linear ó el 133P/Elst-Pizarro que podrían ser fascinantes objetivos de exploración futura para responder esta cuestión del deuterio.
Sin embargo, el enriquecimiento en materiales originados en cometas y asteroides primitivos no solo fue limitado y restringido a aquella violenta etapa sino que también continúa de manera sutil y casi imperceptible, incluso hoy en día. La razón es que incluso en la actualidad la Tierra recibe cada año un flujo de materia interplanetaria nada despreciable: 40.000 toneladas de material interplanetario llegan a la atmósfera terrestre cada año. La mayoría lo hace en forma de diminutas partículas de polvo interplanetario de pocas micras de diámetro que, tras decelerarse eficientemente en la atmósfera, se depositan suavemente en la superficie terrestre. El estudio de estos materiales en nuestros laboratorios y de otros que llegaran de nuevas misiones de retorno de muestras busca responder algunas de nuestras grandes preguntas sobre el origen del agua y de la propia vida en la Tierra.
Josep M. Trigo Rodríguez es científico titular en el Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC) en Barcelona y formó parte del Equipo de Examen Preliminar de la misión Stardust (NASA).

Encuentro cercano del tercer tipo: 103P/Hartley 2.
Las primeras imágenes trasmitidas del cometa Hartley 2 durante la máxima aproximación de la sonda Deep Impact muestran chorros brillantes que emanan del núcleo. Los científicos e ingenieros de la misión, presentes en la sala de control del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena (California), prorrumpieron en aplausos cuando fueron apareciendo las imágenes, tomadas con la cámara de media resolución de la sonda, antes y después de la máxima aproximación, a 37 millones de kilómetros de la Tierra. Esta se produjo a alrededor de las 14.00 hora de Tiempo Universal cuando se acercó a sólo 700 kilómetros del cometa, que es muy pequeño, ya que mide poco más de dos kilómetros de longitud, pero muy activo. "Esto no es una simulación, es real, está sucediendo", recalcó emocionado Edward Weiler, director de los programas científicos de la NASA.
El éxito en la precisión con que se realizó el encuentro cósmico, tras una misión en la que la nave ha recorrido 5.000 millones de kilómetros, llenó de alegría a los miembros del equipo. Ahora se espera la llegada de las imágenes de la cámara de alta resolución y posteriormente se realizará el análisis científico de los datos recibidos.
El descubridor del cometa, Malcolm Hartley, también participa en la misión. Descubrió el cuerpo celeste en 1986 en una placa fotográfica tomada por un telescopio británico en Australia y nunca supuso que llegaría a verlo tan de cerca, según ha manifestado hoy.
El Hartley 2 se acercó el pasado 20 de octubre a sólo 18 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que numerosos telescopios, terrestres y espaciales se han unido a la campaña de observación que culmina hoy con el acercamiento de la Deep Impact. Uno de ellos es el satélite Odin, que se centró en determinar la producción de agua (la helada que se derrite y se transforma en vapor por la cercanía al Sol), que estimó entre los 180 y los 300 kilogramos por segundo. Este satélite, diseñado y construido en Suecia, fue lanzado en 2001 y funciona en colaboración con Canadá, Finlandia y Francia
En la Tierra, varios observatorios registraron ayer y anteayer la entrada de meteoros en la atmósfera terrestre, en forma de bólidos, que se supone que proceden de la cola del Hartley 2. En los telescopios se ha observado durante las últimas semanas el cometa, que presentaba un coma verde brillante y una cola de color castaño dorado, informa el Centro de Astrofísica de la Institución Smithsonian y la Universidad de Harvard.
El director de la NASA, Charles Bolden, ha felicitado a todo el equipo de esta segunda parte de la misión de Deep Impact denominada Epoxi, resaltando "las sensacionales imágenes del cometa tomadas por la nave durante el sobrevuelo, a una velocidad relativa superior a los 43.400 kilómetros por hora". La misión es "uno de los proyectos de la NASA más exitosos de exploración del espacio profundo", ha dicho.

103P/Hartley 2 detectado en el IR el 2010-10-16.
El 103P/Hartley 2 se ha detectado con el espectrómetro de infrarrojo (IR) del instrumento de alta resolución (HRI-IR). Los datos espectrales a partir del 16 de octubre de 2010 muestran las emisiones del agua (H2O en 2,7 micrones) y del dióxido de carbono (CO2 en 4,26 micrones).
Son dos volátiles abundantes en los cometas y sus comas. El espectro también demuestra una leve mejora en la Serie Continua a partir del 2 a 5 micrones. Esto es causada por la emisión termal del núcleo. El espectro es un promedio de 5 exposiciones restados los dark, 1 de cada uno de las 5 exploraciones consecutivas realizadas en el plazo de 2,5 horas; que comienza en el 16:40 (UT).
Encuentro con el Hartley 2. Nota periodística de Dalila Nesci de Approdo News al Prof. Toni Scarmato
Scarmato es Astrofísico graduado en la Universidad de Bolonia. Reside en San Costantino di Briático, Calabria, Italia. Es astrónomo miembro de la Unión Astrofísica Italiana y colaborador de la NASA. Es reconocido a nivel internacional y por su descubrimiento del cometa número 1.000 por medio del observatorio satelital SOHO (Observatorio Heliosférico Solar).
Misión EPOXI: Se trata de la continuación de la misión de exploración espacial de la sonda Deep Impact, que ahora estudiará el cometa 103P/Hartley 2. Y producirá un encuentro a solo 700 kilómetros del núcleo cometario el 4 de noviembre de 2010. Una oportunidad muy importante para los estudiosos del campo de los cometas y considerando que son pocos los que han sido abordados hasta hoy. En 1986 el famoso cometa Halley fue el primero en ser visitado de cerca. Y la última misión fue en julio de 2005 entre el cometa Tempel 1 y esta "Deep Impact", que busca identificar ahora por primera vez en esta superficie cometaria la presencia de éstos "hielos".
En pocos días más, Deep Impact redirigida sobre este nuevo objetivo nos dará vitalinformación sobre 103P/Hartley 2.
Scarmato explica: "este cometa forma parte del número existente de cometas de nuestro sistema solar, pero ésta es sólo su quinta vez que se acerca a la Tierra y entonces tendremos la oportunidad única de fotografiar y estudiar un cometa "jóven" y encontrar información que aporte más conocimiento sobre el nacimiento de nuestro sistema solar".
Esto significa que la sonda "seguirá de cerca el aspecto de su superficie y luego ver la fuente de la emisión de gas y polvo, y deducir de allí su composición físico-química".
A menudo la idea de observar el cielo está vinculado a los miedos ancestrales del hombre que, en tiempos antiguos, no era capaz de comprender muchos fenómenos.
La aparición de los cometas eran a menudo vinculado con los eventos catastróficos o un mal presagio, pero hoy tenemos las herramientas adecuadas para hacer nuevas consideraciones.
Los cometas son bolas de hielo de agua en un 95% de su composición, con otros elementos en pequeñas cantidades.
Scarmato confirma que "sabemos lo suficiente sobre lo que sucede cuando un cometa se acerca al Sol y la Tierra."
Y continúa: "El hielo está atrapado en una especie de envoltura de carbono, debido a la temperatura reinante tiende a sublimarse -paso de sólido a volátil-.
Este fenómeno da lugar a la "coma" y la "cola" del cometa que se extiende en dirección opuesta a aquella en la que está el Sol".
Lo que parece ser interesante es estudiar más a fondo es la evolución dinámica de la nube de compuestos emitidos por este cometa, el 103P/Hartley 2"."Puede ayudarnos a entender algunos de los acontecimientos que sucedieron en la Tierra hace millones de años". "Por ejemplo, dice Scarmato, que la extinción de los dinosaurios parece ser atribuido a la caída de un gran cometa o tal vez un asteroide".
Notas y Comentarios anteriores
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